
Restaurante de cocina española profunda en Sevilla.Un solo menú. Cada noche distinto. No se anuncia.
Hay platos que no se piden en publico.
Aquí se sirven igual.
Vergüenza nace para servir lo que casi nunca se dice en voz alta. Aquí no hay prisa, ni elección cómoda, ni promesas fáciles. Hay tiempo, hay fuego lento y hay platos que antes se comían en casa y ahora vuelven a la mesa sin pedir permiso. Cocinamos guisos, cuchara, grasa buena y producto cercano porque creemos en el sabor que se queda. No explicamos todo, no mostramos todo, no repetimos siempre. Cada noche es distinta, como lo es la gente que se sienta. Venir aquí es aceptar, confiar y dejarse llevar. Lo demás sobra.
Servimos distinto
Vergüenza es un restaurante de menú cerrado en Sevilla.
Eso no quiere decir que todo sea igual para todos.
Cada noche se sirve un solo menú, pero no siempre llega lo mismo a cada mesa.
La cocina decide antes de abrir y el servicio acompaña ese criterio.
Antes de empezar, sabemos qué te gusta.
No para prometer nada, sino para saber hasta dónde llegar.
Hay platos que llegan a unas mesas y a otras no.
Cosas que se anuncian bajito.
Decisiones que se toman en cocina, no en la carta.
Si tienes intolerancias, alergias o restricciones alimentarias, este no es tu sitio, pero puede tomarte una copa en nuestro bar.
Aquí no se elige plato. Pero tampoco se sirve en serie.
No se admiten preguntas
Vergüenza funciona mejor con gente que llega sin prisas, que no necesita saberlo todo antes y que entiende cuándo escuchar es parte de la experiencia.
Aquí encajan quienes disfrutan de la mesa larga,
del pan que se acaba, de repetir vino y de dejar que la noche avance sin empujarla.
No hace falta entenderlo todo.
Hace falta dejarse llevar un poco.
Todo es diferente
Vergüenza no es un único comedor. Es un restaurante con distintos espacios que se usan según la noche.Hay salones privados para mesas que necesitan más tiempo y menos ruido. Hay patios andaluces, frescos y tranquilos, donde la cena se alarga sin prisa.Hay terrazas de estilo afrancesado, pensadas para quedarse después. Y hay un punto de barroco antiguo, algo rancio, algo excesivo, que forma parte del sitio.Conviven lo humilde y lo ostentoso. Lo que se enseña y lo que se intuye. Espacios abiertos y otros más reservados.El bar es parte del restaurante. Aquí se sirven cócteles clásicos y castizos, hechos en casa, con recetas propias y nombres en español. No hay cócteles de moda ni nombres en inglés. Lo que se bebe es nuestro, como la cocina.Algunas zonas se reservan. Otras aparecen según la noche. No todo podrás verlo a la primera

CONCEPTO CREADO POR

Le recomendamos encarecidamente lea los requerimientos del restaurante. Coockies policy.
